Esta es la pregunta que importa y no la vamos a contestar con "porque lo nuestro es mejor". Las tiendas virtuales armadas son buenísimas para arrancar. El problema no aparece el primer mes: aparece cuando la comisión sobre cada venta empieza a pesar más que lo que te ahorraste.
Andá a una plataforma armada si: estás validando si el producto se vende, tenés menos de cincuenta artículos, facturás poco todavía y no querés pensar en nada técnico. Pagás por mes, publicás en dos días y listo. Te lo decimos igual en el diagnóstico, aunque signifique que no nos contrates.
Hablemos de tienda propia si: ya facturás todos los meses y la comisión se nota, necesitás algo que la plataforma no hace (precios mayoristas, stock sincronizado con tu sistema, un armador de combos), o tu marca necesita verse distinta a las otras diez mil tiendas con el mismo tema.