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Campañas de Google Ads que te traen consultas, no clics.

Aparecer arriba es fácil: se paga y listo. Lo difícil es que esa plata vuelva. Acá te explicamos cómo se cobra de verdad, cuánto conviene poner y —lo que casi nadie dice— en qué casos te recomendamos no hacerlo.

La pauta es tuyaVa íntegra a Google desde tu tarjeta. Nosotros no la tocamos ni la marcamos.
Cuenta a tu nombreSi te vas, te llevás la cuenta con todo el historial que la hace rendir.
Se mide en consultasEl reporte dice cuántas consultas entraron y cuánto costó cada una.
Te decimos que noSi tu margen o tu web no lo aguantan, lo escribimos en el diagnóstico.
LO PRIMERO QUE TODOS PREGUNTAN

Cuál es el costo de Google Ads: son dos plata distintas.

Casi toda la confusión con el precio de Google Ads viene de mezclar dos cosas que no tienen nada que ver. Una la cobra Google. La otra la cobra quien administra la cuenta. Separalas y el presupuesto se entiende solo.

1 · LA PAUTA

Lo que le pagás a Google

Se descuenta de tu tarjeta cada vez que alguien hace clic en tu anuncio. Si nadie hace clic, no se gasta. Vos ponés el techo mensual y Google no lo pasa. Esta plata no pasa por nosotros en ningún momento: sale de tu cuenta y va directo a Google.

USD 300–600 / mes

Sugerido para arrancar en una pyme. Con menos, la campaña junta tan pocos clics que no hay forma de saber qué funcionó.

2 · LA GESTIÓN

Lo que se cobra por administrarla

Es el honorario del trabajo: armar la estructura, escribir los anuncios, cargar las palabras clave negativas, medir las conversiones y ajustar todas las semanas. Es un monto fijo, no un porcentaje de tu pauta. Un porcentaje premia a quien te hace gastar más.

USD 200–350 / mes

Según cuántas campañas y cuántos servicios distintos haya que sostener. Se acuerda antes de arrancar y no se mueve.

¿Y cuánto sale un clic?

Depende. Y esa no es una respuesta evasiva: el precio del clic no es una lista, es una subasta que se resuelve cada vez que alguien busca algo.

  • Cuánta competencia tiene tu rubro

    Si diez empresas quieren aparecer por la misma búsqueda, el clic sube. Rubros donde una sola venta deja mucho —abogados, seguros, cirugías, software— tienen los clics más caros del mercado. Un servicio de barrio con tres competidores locales paga una fracción de eso.

  • Qué tan bien le respondés a la búsqueda

    Google le cobra más barato al anuncio que la gente elige. Si tu aviso dice exactamente lo que la persona buscó, tu clic sale menos que el de un competidor que puja más alto con un anuncio genérico. Escribir bien el anuncio no es estética: es descuento directo.

  • A qué página lo mandás

    Google mira si la página de destino carga rápido y si habla de lo que el anuncio prometía. Mandar todo el tráfico a la home encarece el clic y hunde la conversión, porque la persona buscó un servicio puntual y aterriza en un menú.

  • Dónde y cuándo aparecés

    No cuesta lo mismo una búsqueda en Buenos Aires que en Oberá, ni un martes a la mañana que un domingo a la madrugada. Acotar zona y horario a cuando realmente podés atender es la forma más rápida de bajar el costo sin perder consultas.

La cuenta que importa no es el clic. Es cuánto te cuesta una consulta. Si el clic te sale caro pero cada veinte clics entra un cliente que te deja bien, la campaña es negocio. Si el clic es baratísimo y no entra nadie, no lo es. Por eso el primer número que ponemos sobre la mesa es tu margen por venta, no el presupuesto.

LA PARTE INCÓMODA

Cuándo la publicidad en Google te sirve y cuándo te va a hacer perder plata.

Nos conviene venderte una campaña siempre. Igual preferimos decirlo: hay negocios donde esto no cierra, y descubrirlo en el mes cuatro sale mucho más caro que escucharlo hoy.

Te conviene si…

  • La gente ya busca lo que vendés escribiéndolo en Google. Es la condición número uno: Google no crea demanda, la captura.
  • Tu margen por venta aguanta varios clics. Si cada cliente te deja una diferencia importante, podés pagar bastantes visitas antes de perder.
  • Tu web ya convierte: alguien entra y sabe qué hacer. Sin eso, estás comprando visitas para tirarlas.
  • Podés sostener dos o tres meses de prueba. Antes de eso todavía no hay datos suficientes para optimizar.
  • Necesitás trabajo ahora. Es la única palanca que se prende hoy y trae consultas esta semana.

No te conviene si…

  • Vendés algo que nadie busca por nombre —un producto nuevo, un servicio que la gente no sabe que existe—. Eso se resuelve en redes, con Meta, no acá.
  • Tu ticket es chico y tu margen no aguanta el costo del clic de tu rubro. La cuenta da negativa antes de empezar.
  • Tu sitio es lento, confuso o no tiene un botón claro de contacto. Primero se arregla eso; si no, pagás dos veces.
  • Solo podés bancar un mes de prueba. Un mes alcanza para gastar, no para aprender.
  • No tenés capacidad de atender más consultas. Traer treinta pedidos que nadie responde es la peor inversión posible.

Si estás en la columna de la derecha te lo decimos en el diagnóstico, gratis, antes de que pongas un peso. En general el camino es otro: primero una web que convierta, después posicionamiento orgánico, y la pauta encima de eso. Todas las etapas del plan de marketing digital se cotizan por separado y podés frenar al final de cualquiera.

QUÉ SIRVE PARA QUÉ

Tipos de campaña de Google Ads, explicados por para qué sirven.

Dentro de la misma plataforma conviven formatos que hacen cosas muy distintas. Elegir mal el formato es el error más caro y más común: no falla la ejecución, falla el punto de partida.

Nuestra regla: arrancamos siempre por Búsqueda, con presupuesto acotado, hasta saber qué búsqueda concreta te trae clientes. Recién cuando eso está claro sumamos Display para recuperar a los que no escribieron. Empezar por todo a la vez es la forma más rápida de gastar el presupuesto sin aprender nada.

QUÉ HACEMOS CADA MES

La gestión de campañas no es prenderlas y mirar.

Una cuenta abandonada se degrada sola: aparecen búsquedas nuevas que no querés pagar, la competencia mueve sus pujas, un anuncio se cansa. El trabajo mensual es sacarle lo que sobra tanto como agregarle lo que falta.

Panel de resultados de búsqueda de Google con anuncios y posiciones destacadas
Arriba se paga, abajo se gana con posicionamiento. Lo ideal es estar en los dos lados: mientras la pauta trae consultas hoy, el orgánico crece por abajo y no se apaga cuando cortás.
  • Limpiar lo que no querés pagar

    Todas las semanas revisamos el listado real de búsquedas por las que apareciste y bloqueamos las que no sirven: gente buscando trabajo, buscando "gratis", buscando un producto parecido pero distinto. Esta sola tarea suele recuperar entre un quinto y un tercio del presupuesto en una cuenta que venía sin tocar.

  • Escribir y probar anuncios de a pares

    Nunca hay un solo anuncio corriendo. Hay dos diciendo cosas distintas, y a las semanas uno gana. El que gana se queda y contra él se prueba uno nuevo. Así el costo por consulta baja mes a mes en vez de quedarse quieto.

  • Mandar cada anuncio a la página correcta

    Si tenés cuatro servicios, hacen falta cuatro destinos, no una home. El que buscó una cosa puntual tiene que aterrizar en esa cosa puntual, con el precio o el botón a la vista. Si esa página no existe, la armamos: es parte del trabajo, no un extra sorpresa.

  • Ajustar zona, horario y dispositivo

    Con datos en la mano casi siempre aparece un patrón: un radio geográfico que consulta y no compra, un horario que rinde el doble, el celular convirtiendo mejor que la computadora. Se corrige el reparto del presupuesto hacia donde ya está funcionando.

  • Un reporte que se entiende sin traductor

    Una vez por mes, en una carilla: cuántas consultas entraron, cuánto costó cada una, qué se cambió y qué vamos a probar el mes que viene. Sin tablas de cien columnas ni métricas que no podés usar para decidir nada.

DIAGNÓSTICO DE CUENTAS REALES

Crear una campaña de Google Ads lleva veinte minutos. Ahí empieza el problema.

Google hizo el alta muy fácil a propósito, y te acompaña con sugerencias que casi siempre te hacen gastar más. Cuando nos toca revisar una cuenta que "no funcionó", los motivos se repiten con una regularidad increíble.

Revisamos tu cuenta gratis
  • Sin palabras clave negativas, pagás cualquier cosa

    Si vendés muebles a medida y no bloqueaste nada, estás pagando por "muebles usados", "muebles baratos", "cómo hacer muebles" y por gente buscando empleo en una fábrica. Todos esos clics salen de tu presupuesto y ninguno te va a comprar nunca.

  • Todo el tráfico va a la home

    Es el error más caro y el más fácil de arreglar. La persona busca algo concreto, hace clic, y cae en una página que le habla de la empresa en general. Tiene que buscar otra vez adentro de tu sitio, y no lo hace: se vuelve a Google, donde la esperan tus competidores.

  • No se mide la conversión

    Sin medición configurada, el panel te muestra clics e impresiones y nada más. Nadie sabe qué anuncio trajo los clientes, así que las decisiones se toman por corazonada. Es el motivo real por el que la mayoría de las campañas nunca mejora: no hay contra qué comparar.

  • Se apaga a las tres semanas

    Justo cuando la cuenta empezaba a juntar información útil. Google necesita volumen para dejar de tantear, y el sistema aprende de tus conversiones. Apagar y prender cada mes es empezar de cero cada mes, pagando siempre la parte cara del proceso.

  • Se acepta cada sugerencia que aparece

    El panel muestra recomendaciones para "mejorar tu puntaje": ampliar concordancias, subir presupuestos, activar la red de Display. Casi todas hacen que gastes más. Algunas sirven. Distinguirlas es literalmente parte del trabajo por el que se paga la gestión.

CÓMO SE SABE SI FUNCIONA

Se mide en consultas, no en clics.

Los clics y las impresiones sirven para diagnosticar, no para decidir. Un informe lleno de números que suben y ninguna consulta más en tu WhatsApp es un informe que no dice nada.

Los KPIs se acuerdan antes de arrancar, en el diagnóstico, y son los mismos todos los meses. Cambiar la métrica a mitad de camino para que dé bien es un clásico del rubro que preferimos evitar.

Qué mirar y qué no, cuando abrís el reporte del mes.
 El número que suele mostrarseEl que decide
AlcanceImpresiones: cuánta gente vio el anuncio.Consultas reales: llamadas, WhatsApp y formularios que entraron.
CostoCosto por clic promedio.Costo por consulta: la pauta del mes dividida por las consultas.
CalidadCantidad de visitas al sitio.Cuántas de esas consultas terminaron en presupuesto enviado.
Rentabilidad"Puntaje de optimización" de la cuenta.Cuánto pagaste por cliente nuevo contra cuánto te deja ese cliente.
TendenciaComparación contra el mes anterior sin contexto.Si el costo por consulta baja mes a mes. Eso es que la cuenta aprende.

Sobre el posicionamiento con Google Ads: pagar no mejora tu posición en los resultados orgánicos. Son dos listas separadas y Google no mezcla una cosa con la otra. Lo que sí te da la pauta es información valiosísima para el trabajo orgánico: sabés exactamente qué búsquedas terminan en venta, y ese dato vale para decidir sobre qué escribir después.

PRECIOS

Qué cobra una agencia de Google Ads, y qué cobramos nosotros.

Honorario fijo por la gestión, nunca un porcentaje de lo que gastás. La pauta la ponés vos, en tu propia cuenta, y la ves gastarse en tiempo real sin intermediarios.

Arranque

Un servicio o una zona. Ideal para probar si tu rubro tiene demanda real en el buscador antes de comprometer más.

USD 200 /mes
  • Una campaña de Búsqueda
  • Medición de consultas configurada
  • Limpieza semanal de búsquedas
  • Reporte mensual de una carilla

Sostenido

Varios servicios con campañas separadas y remarketing a quienes visitaron y no escribieron. Es el formato más común.

USD 275 /mes
  • Hasta cuatro campañas
  • Display de remarketing incluido
  • Páginas de destino por servicio
  • Prueba de anuncios permanente

Completo

Catálogo, varias zonas o estacionalidad fuerte. Cuando la cuenta necesita atención semanal para no desviarse.

USD 350 /mes
  • Búsqueda, Shopping y Display
  • Ajuste por zona y temporada
  • Integración con tu sistema de ventas
  • Llamada mensual de revisión

Aparte va la pauta: USD 300 a 600 por mes sugeridos, que se pagan directo a Google desde tu tarjeta. No la facturamos, no la marcamos y no cobramos comisión sobre ella. Trabajamos en etapas ordenadas —web, posicionamiento, pauta, sistemas—, cada una cotizada por separado, y podés frenar al final de cualquiera.

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PREGUNTAS

Lo que nos preguntan siempre.

¿Cuánto tengo que invertir por mes para que sirva?

Sugerimos una pauta de entre USD 300 y 600 por mes, más el honorario de gestión de USD 200 a 350. Insistimos con la distinción porque es la que más confunde: la pauta va íntegra a Google desde tu tarjeta, nosotros no la tocamos.

Con menos de USD 300 de pauta la campaña junta tan pocos clics que no se puede saber qué anuncio funcionó y cuál no. Terminás optimizando sobre casualidades. Si ese piso hoy no entra en tu caja, es mejor esperar un par de meses que arrancar a medias.

¿En cuánto tiempo se ven resultados?

Consultas, en los primeros días: apenas prendés la campaña aparecés arriba de todo. Esa parte es inmediata y por eso engancha tanto.

Resultados rentables es otra cosa: entre dos y tres meses. El primer mes se junta información y se recortan las búsquedas que no sirven; recién en el segundo se optimiza sobre datos propios. Si no podés sostener ese plazo, conviene no arrancar: vas a pagar la parte cara del aprendizaje y frenar justo antes de cobrarla.

¿De quién queda la cuenta de Google Ads?

Tuya. La cuenta se crea a nombre de tu empresa, con tu forma de pago, y nosotros entramos como administradores. Si mañana querés trabajar con otro o seguir solo, te llevás la cuenta entera con todo su historial.

Y ese historial no es un detalle: es lo que hace que la campaña rinda. Una cuenta con dos años de conversiones cargadas rinde mucho más que una recién abierta con el mismo presupuesto. Muchas agencias te alojan adentro de la cuenta de ellos justamente por eso: si te vas, arrancás de cero. Preguntalo siempre, a nosotros y a quien sea que cotices.

¿Puedo hacer Google Ads sin tener una web buena?

Podés, pero es la forma más cara de descubrir que tu web no convence. El clic se paga igual, convierta o no. Y hay un castigo doble: Google le cobra más caro el clic a quien manda el tráfico a una página lenta o que no responde a lo que el anuncio prometía.

Por eso trabajamos en etapas: primero la web, después el posicionamiento orgánico, después la pauta. No es para venderte más cosas: es que la pauta rinde el doble cuando cae sobre una base que ya convierte.

¿Trabajan como agencia o como consultor de Google Adwords?

Como equipo chico y directo: hablás siempre con la misma persona que toca la cuenta, sin cadena de ejecutivos ni informe automático generado por un panel.

Aclaración de nombres, porque genera confusión: Google Adwords fue el nombre del producto hasta 2018. Hoy se llama Google Ads y es exactamente la misma herramienta. Si buscaste una cosa o la otra, llegaste al mismo lugar.

¿Sirve Google Ads si mi negocio es de una ciudad chica?

Sirve, y suele salir bastante más barato que en una ciudad grande, porque hay menos competidores pujando por el mismo clic. Un negocio del interior puede aparecer primero por su rubro con un presupuesto que en Buenos Aires no alcanzaría para nada.

El riesgo en ciudades chicas es el opuesto: que no haya volumen de búsqueda suficiente para que la campaña tenga de dónde traer gente. Eso se mide antes de venderte nada, en el diagnóstico, mirando cuántas búsquedas reales por mes tiene tu rubro en tu zona.

¿Qué pasa si freno las campañas?

Se corta el teléfono, literalmente. La pauta funciona como un grifo: mientras pagás entran consultas, y el día que lo cerrás dejan de entrar. No queda nada acumulado del lado del tráfico.

Por eso no recomendamos vivir solo de Ads. Lo sano es usar la pauta para tener trabajo ahora, mientras el posicionamiento orgánico crece por abajo. Ese sí queda: no se apaga cuando dejás de pagar.

Antes de poner un peso, mirá el diagnóstico.

Nos contás a qué se dedica tu negocio y en menos de 24 horas te llega el informe: cuánta gente busca lo que vendés en tu zona, qué están haciendo tus competidores, cuánto habría que invertir y —si es el caso— por qué te conviene esperar. Si ya tenés campañas andando, las revisamos y te decimos qué está perdiendo plata. Gratis y sin compromiso.

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