Saltar al contenido

Inicio Marketing digital

Marketing digital hecho en el orden que rinde.

Casi todo el rubro te vende tráfico. Nosotros empezamos por lo que pasa cuando ese tráfico llega: si tu sitio no convierte, comprar visitas es comprar gente para perderla. Primero se arregla el embudo, después se le abre la canilla.

Etapas separadasCada frente se cotiza aparte. Podés frenar al final de cualquiera, sin permanencia.
Las cuentas son tuyasPublicidad, analítica y dominio quedan a nombre de tu empresa. Siempre.
Se mide en consultasNo en alcance ni en seguidores. Cuántos te escribieron y cuánto costó cada uno.
Todo el paísDesde Oberá, Misiones, atendemos empresas de cualquier provincia de forma remota.
EL ORDEN IMPORTA

Una estrategia de marketing que empieza por el final del embudo.

La secuencia habitual es al revés: se contrata pauta, entra gente, no consulta nadie, y se concluye que "lo digital no funciona para mi rubro". Casi nunca es el rubro. Es que el dinero entró por arriba de un embudo agujereado.

Hacé la cuenta con números redondos. Entran 100 visitas y te escriben 2. Si duplicás el gasto en publicidad, entran 200 y te escriben 4: pagaste el doble. Si en cambio corregís la página para que te escriban 5 de cada 100, con el mismo gasto de siempre pasás de 2 a 5 consultas. Y el día que además duplicás el tráfico, esas mejoras se multiplican en vez de sumarse.

OPCIÓN A — MÁS TRÁFICO 200 visitas
4 consultas

Duplicás la inversión publicitaria sobre el sitio como está. Cada consulta te sigue costando exactamente lo mismo que antes, y la ineficiencia se paga dos veces.

OPCIÓN B — MEJOR SITIO 100 visitas
5 consultas

Mismo gasto mensual, la misma gente entrando. Cambió qué encuentran cuando llegan. Y esa mejora no vence: sigue rindiendo el mes que viene sin volver a pagarla.

Por eso el orden que proponemos es Web → SEO → Ads → Sistemas. No es un paquete: es una secuencia donde cada etapa fabrica el insumo de la siguiente. La web produce un lugar que convierte. El posicionamiento produce visitas que no se apagan. Las campañas producen volumen sobre algo que ya sabemos que rinde. Los sistemas resuelven la parte que se rompe cuando entran más consultas de las que podés atender.

Si ya tenés un sitio que anda bien, lo decimos y arrancamos por la etapa que sigue. El diagnóstico existe justamente para eso: para no venderte la etapa uno si no la necesitás.

Ver cómo trabajamos la etapa web

CADA CANAL EN SU LUGAR

Publicidad y marketing no son lo mismo, y confundirlos sale caro.

Cada canal sirve para algo distinto y tarda algo distinto. La mayoría de las decepciones vienen de pedirle a un canal lo que el canal no hace: ventas inmediatas a una cuenta de Instagram, o resultados permanentes a una campaña que se apaga cuando cortás la tarjeta.

Qué esperar de cada canal, en tiempos reales y sin promesas de fecha.
 Cuándo se notaQué queda si parás
Tu sitioAl instante: el mismo tráfico de hoy empieza a rendir más.Todo. Es tuyo y no se apaga.
Posicionamiento en GoogleEntre tres y seis meses, y sigue mejorando después.Casi todo, por bastante tiempo. Después se erosiona lento.
Campañas pagasDías. Es el canal más rápido que existe.Nada. El teléfono deja de sonar el mismo día que cortás.
Redes socialesMeses, y en reconocimiento antes que en ventas.La audiencia y el contenido publicado. La venta no.
ORGÁNICO

Aparecer en Google sin pagar el clic

Es el trabajo de que tu empresa salga cuando alguien busca lo que vos hacés, en tu zona, sin que esa visita tenga costo por clic. Se construye con estructura técnica del sitio, páginas propias para cada servicio que querés vender, contenido que responde lo que la gente realmente escribe en el buscador y señales locales como la ficha de Google Business.

Es lento y por eso es defendible: lo que se gana no lo apaga un presupuesto que se termina. La contrapartida es que exige constancia y que nadie serio te va a dar una fecha de llegada. Trabajamos con un mínimo sugerido de tres meses porque abajo de eso ni siquiera se puede saber si está funcionando.

Ver la página de posicionamiento SEO

PAGO

Comprar la primera fila mientras tanto

Las campañas en el buscador te ponen adelante hoy, frente a gente que ya está buscando resolver el problema que vos resolvés. Es el canal más rápido y el más fácil de medir: se sabe con exactitud cuánto costó cada consulta y de qué búsqueda vino.

También es el más fácil de desperdiciar. Sin palabras negativas, sin medición de conversiones y sin una página a la altura, el presupuesto se va en clics que nunca iban a comprar. Por eso arrancamos con presupuestos chicos, medimos qué búsqueda trae consultas reales y recién ahí escalamos.

Ver la página de campañas en Google

EL CANAL MÁS MALENTENDIDO

Redes sociales: para qué sirven de verdad.

Es donde más plata se quema con la mejor intención. No porque no sirvan, sino porque se les pide el trabajo equivocado: que vendan hoy. Las redes construyen que te conozcan y que te crean. Eso vale mucho, pero se cobra después.

Preguntanos por tu caso
  • Publicar no es una estrategia

    Sostener una cuenta a fuerza de posteos porque "hay que estar" es el gasto más silencioso que tiene un negocio chico: consume horas todas las semanas y casi nunca se le pide una cuenta de resultados. Antes de definir qué se publica hay que definir a quién le hablás, qué querés que haga esa persona y a dónde la mandás.

  • Lo que sí mueve la aguja es la pauta bien apuntada

    Un presupuesto modesto puesto a mostrarle algo concreto a la gente correcta rinde más que meses de publicaciones orgánicas que ve el 3% de tus seguidores. La segmentación, el mensaje y el destino importan bastante más que la frecuencia.

  • Acá la gente no está buscando comprar

    Es la diferencia con el buscador. En Google alguien ya decidió que tiene un problema; en una red social lo estás interrumpiendo. Por eso los mensajes que funcionan son otros, y por eso comparar el costo por consulta de los dos canales sin aclarar esto lleva a conclusiones falsas.

  • Qué hacemos y qué no

    Definimos la estrategia: a quién se le habla, qué mensajes se prueban, qué campañas se corren y cómo se mide cada una contra las consultas que llegan. Lo que no hacemos es prometerte crecimiento de seguidores como si fuera un resultado de negocio. Si tu caso pide producción de contenido sostenida, te lo decimos en el diagnóstico y definimos ahí quién la hace.

QUÉ SE MIDE

El marketing digital online se mide en consultas, no en likes.

Un informe mensual sirve para decidir algo. Si después de leerlo no sabés qué hacer distinto el mes que viene, no era un informe: era una factura decorada.

Mesa de trabajo con anotaciones, planillas y una notebook durante una reunión de análisis de resultados
  • Consultas recibidasCuántas personas efectivamente escribieron, llamaron o completaron el formulario. Es el único número que se parece a una venta.
  • Costo por consultaCuánto salió cada una de esas consultas. Es lo que te deja comparar canales entre sí y decidir dónde poner el próximo peso.
  • De dónde vino cada unaBúsqueda orgánica, campaña paga, red social o alguien que te escribió el nombre directo. Sin esto, no sabés qué frenar y qué reforzar.
  • Qué porcentaje de visitas consultaLa tasa de conversión del sitio. Cuando sube, todo lo que gastás arriba rinde más, sin gastar un peso extra.
  • Cuántas consultas se vuelven trabajoEste dato lo tenés vos, no la analítica. Lo pedimos igual: veinte consultas malas valen menos que cinco buenas, y sin eso se optimiza al revés.
  • Qué búsquedas te traen genteCon qué palabras te encuentran y cuáles todavía no. De ahí sale qué página conviene escribir después.

Los números de vanidad no los reportamos como logro. Impresiones, alcance, seguidores y "engagement" describen movimiento, no resultado. Sirven para diagnosticar por dentro —si nadie ve el anuncio hay un problema de puja, si lo ven y nadie hace clic hay un problema de mensaje— pero no son con qué te vamos a justificar la inversión.

Los KPIs se acuerdan al arrancar cada fase, con vos, antes de que corra un peso. Si en el mes tres el número acordado no se movió, la conversación es esa y no otra.

ANTES DE FIRMAR CON NADIE

Cómo elegir una agencia de marketing digital sin comerte el humo.

Es un rubro sin matrícula, sin colegio profesional y con resultados difíciles de auditar desde afuera. Estas son las cuatro frases que más deberían hacerte dudar, incluso si te las decimos nosotros.

  • Garantizamos el puesto 1 en Google.

    Nadie controla el algoritmo de Google, ni siquiera quienes trabajan con él todos los días. Se puede prometer método, trabajo y reportes; no una posición con fecha. Cuando alguien garantiza el podio, o está inventando, o va a posicionarte por búsquedas que nadie hace para poder mostrarte una captura.

  • Este mes tuvimos 400 mil impresiones.

    Es el informe más común de una empresa de marketing que no tiene resultados que mostrar. Impresiones, alcance y seguidores son insumos, no resultados. Pedí siempre la misma tabla: cuántas consultas entraron, cuánto costó cada una y de dónde vinieron.

  • La cuenta de publicidad la manejamos nosotros.

    La cuenta de Ads, el píxel, la analítica y el dominio tienen que estar a nombre de tu empresa, con vos como propietario y la agencia como usuario invitado. Si están a nombre de una agencia digital, el día que te vas perdés el historial de aprendizaje de las campañas, que es plata que ya pagaste. Preguntalo antes de firmar y pedilo por escrito.

  • Es un contrato mínimo de doce meses.

    Hay servicios que necesitan tiempo para funcionar —el posicionamiento es uno— y está bien que te sugieran un plazo mínimo. Otra cosa distinta es que no puedas salir. Una permanencia larga con penalidad protege el ingreso de la agencia, no tu resultado.

Y un criterio más, menos evidente: preguntá qué te van a decir que no hagas. Una agencia de marketing que acepta todo lo que le pedís sin discutir nada te está tratando como cliente, no como negocio. Si viniste a pedir campañas y tu sitio no convierte, lo correcto es que te lo digan y pierdan esa venta.

DÓNDE PONER LA PLATA

No hay una respuesta única. Hay tres o cuatro situaciones típicas.

La decisión no depende del rubro sino de dos cosas: cuánto vale para vos un cliente nuevo, y si la gente ya busca en Google lo que vos vendés o todavía no sabe que existe.

Página de resultados de Google con una empresa en el primer puesto, su ficha con reseñas y un gráfico de visitas desde búsquedas
  • Ticket alto y demanda que ya existe

    Servicios profesionales, obra, equipamiento, salud, industria. Si un solo cliente nuevo te justifica meses de inversión, el orden es claro: sitio impecable, campañas apuntadas a las búsquedas con intención de contratar, y posicionamiento corriendo en paralelo desde el primer mes para dejar de depender del clic pago.

  • Ticket bajo y volumen

    Comercio, productos, consumo repetido. Acá el clic pago se vuelve caro rápido y el juego es otro: presencia orgánica bien trabajada, ficha de Google al día, y campañas cortas y estacionales en vez de una pauta encendida todo el año.

  • Producto que nadie busca todavía

    Algo nuevo, o una categoría que la gente no sabe nombrar. El buscador sirve poco: nadie escribe lo que no conoce. Ahí manda la pauta en redes, donde se puede elegir a quién mostrárselo, y el contenido que explica el problema antes de vender la solución.

  • Ya te llegan consultas y no das abasto

    Es el mejor problema y el más ignorado. Sumar más tráfico cuando ya perdés consultas por no contestar a tiempo es tirar plata. Antes de gastar un peso más en publicidad conviene automatizar la atención, los turnos o los presupuestos: cada consulta que hoy se enfría es una venta que ya pagaste. Eso son sistemas y venta online, y se cotizan aparte.

PRECIOS ORIENTATIVOS

Qué sale, dicho antes de la reunión.

Valores de referencia para dimensionar. El número final sale del diagnóstico, cuando ya sabemos el alcance real de tu caso. Nada de esto tiene permanencia obligatoria.

Posicionamiento en Google

Trabajo mensual y sostenido. Mínimo sugerido de tres meses, porque abajo de eso no hay forma de saber si funciona.

USD 250–450 /mes
  • Investigación de qué te buscan
  • Corrección técnica del sitio
  • Páginas nuevas por servicio y zona
  • Informe mensual con consultas, no con posiciones sueltas

Gestión de campañas

Armado, seguimiento y ajuste de las campañas en Google y en redes. Es nuestro honorario, fijo.

USD 200–350 /mes
  • Estructura de campañas y palabras negativas
  • Medición de conversiones configurada
  • Ajustes semanales sobre datos
  • Cuenta a nombre de tu empresa

Pauta publicitaria

Presupuesto sugerido para arrancar. Esta plata no la cobramos nosotros: va directo a Google o a Meta desde tu tarjeta.

USD 300–600 /mes
  • Lo pagás vos, a la plataforma
  • Podés subirlo o bajarlo cuando quieras
  • Nuestro honorario no cambia si gastás más
  • Se arranca chico y se escala con datos

Si todavía no tenés un sitio que convierta, esa es la primera etapa y arranca desde $220.000 pesos: mirá cómo se trabaja el diseño web. Cobrar la gestión de campañas sobre un sitio que no está listo sería vender algo que sabemos que va a rendir poco.

Armá tu presupuesto
PREGUNTAS

Lo que se pregunta antes de decidir.

¿Por dónde conviene empezar si tengo poco presupuesto?

Por la web. Es lo único que mejora el rendimiento de todo lo demás: cada peso de publicidad, cada visita que llega del buscador y cada persona que viene de una red entra por el mismo lugar. Si ese lugar no convierte, todo lo que gastes arriba rinde menos.

Después, con lo que quede, campañas pagas antes que posicionamiento. No porque rindan más a largo plazo —rinden menos—, sino porque en dos semanas te dicen qué te buscan, qué mensaje engancha y cuánto cuesta una consulta. Esa información hace que el trabajo de posicionamiento arranque sabiendo hacia dónde apuntar.

¿Cuánto tardan en verse resultados?

Depende del canal, y por eso no damos un número único. Las campañas pagas empiezan a traer consultas en días. El posicionamiento tarda entre tres y seis meses en moverse de verdad. Las redes construyen reconocimiento y suelen tardar más en convertirse en ventas.

Lo que sí podemos comprometer es cuándo vas a tener información: al mes uno ya sabés cuántas consultas entraron y qué costó cada una. Con eso se decide seguir, corregir o frenar. Cualquiera que te dé una fecha exacta de resultados no tiene cómo sostenerla.

¿La plata de la pauta se la queda la agencia?

No, y conviene que lo tengas clarísimo porque es donde más confusión hay. La pauta va directo a Google o a Meta desde una tarjeta tuya, en una cuenta a nombre de tu empresa. Nosotros cobramos la gestión aparte.

Nuestro honorario es un monto fijo que no cambia si subís el presupuesto. Es a propósito: cuando la agencia cobra un porcentaje de lo que gastás, el incentivo es que gastes más, no que gastes mejor.

¿Puedo contratar solo redes sociales o solo campañas?

Sí. Todo se cotiza por separado y podés frenar al final de cualquier etapa, sin penalidad. No armamos paquetes cerrados.

Lo que sí hacemos es decirte antes si creemos que ese pedido puntual no te va a rendir. Si tu sitio no convierte, mandarle más gente es comprar visitas para perderlas, y preferimos decírtelo antes de cobrarte tres meses de gestión.

¿Qué pasa si dejo de trabajar con ustedes?

Te llevás todo. El dominio está a nombre de tu empresa, las cuentas de publicidad y analítica también, el sitio y su código son tuyos, y las páginas y el contenido que se hayan escrito quedan publicados. Solo sacamos nuestros accesos.

Lo aclaramos porque el candado más común del rubro no es contractual: es que la información quede en cuentas ajenas. Preguntale esto a cualquiera que estés evaluando, no solo a nosotros.

¿Trabajan con negocios de otras provincias?

Sí. Estamos en Oberá, Misiones, y trabajamos de forma remota con empresas de todo el país por videollamada y WhatsApp. Dónde estamos nosotros no cambia nada del trabajo.

Dónde está tu clientela sí cambia bastante: define para qué ciudad se arman las campañas, con qué zona se trabaja el posicionamiento local y cómo se configura la ficha de Google. El marketing en Argentina tiene además una particularidad práctica: la pauta se paga en dólares y conviene planificarla en esa moneda para que el presupuesto no se licúe a mitad de trimestre.

Antes de invertir un peso, mirá el diagnóstico.

Nos contás a qué se dedica tu negocio y en menos de 24 horas te llega el informe: qué te está frenando hoy, qué está haciendo tu competencia, por qué etapa conviene empezar y cuánto sale cada una. Es gratis y no compromete nada. Si te decimos que todavía no es momento de gastar en publicidad, también lo vas a leer ahí.

Pedir el diagnóstico gratis Armar un presupuesto